15/6/15

Por qué se recomienda hablar con el bebé antes de que haya nacido


¿Son vuestras parejas de esos que os tocan la barriga y le hablan al bebé? Y vosotras, ¿habláis con él? Porque en los tres embarazos de mi mujer ella siempre me decía que le tocara, que saludara al bebé, que le dijera cositas, y aunque siempre he sido un padre muy implicado con mis hijos, a la hora de hablar a través de la barriga lo confieso: apenas lo he hecho.

No puedo decir por qué, quizás porque no veía la razón de hacerlo, ni la necesidad, quizás porque me gusta hablar a los ojos de las personas y no a una barriga (tomároslo con humor, por favor), el caso es que no lo hice y ahora hay estudios que lo están recomendando por considerarse algo positivo para el bebé. ¿Por qué? ¿Por qué se recomienda hablar con el bebé antes de que haya nacido?

El desarrollo del oído del bebé
Se sabe que el oído del feto está desarrollado entre el tercer y cuarto mes. Esto quiere decir que, a partir de ese momento, empieza a oír lo que sucede en el interior del útero y, en cierto modo, de una manera atenuada, porque no olvidemos que está flotando en líquido amniótico, lo que sucede en el exterior.

¿Y por qué oyen tan pronto si aún faltan meses para salir al exterior? Porque parece un poco ilógico tener la capacidad de oír ya al principio del segundo trimestre de gestación. Pues bien, todo podría responder a que, ya dentro del útero, el bebé empieza a adaptar su desarrollo a los estímulos que recibe.

¿Que a qué me refiero? Pues a que parece ser que el sonido del corazón de la madre y su voz, además de lo que puede oír del exterior, tienen mucho que ver con el desarrollo de la audición y con las habilidades lingüísticas en adelante. A esta conclusión han llegado investigadores de la Escuela de Medicina de Harvard, que decidieron trabajar con 40 bebés nacidos de manera muy prematura (entre las semanas 25 y 32) para ver qué diferencias había a nivel cerebral cuando a unos les ponían grabaciones con la voz de su madre y los latidos del corazón y a otros les dejaban solo con el ruido ambiental.

Un mes después de iniciar el experimento, cuando en teoría ninguno de los niños debería haber nacido todavía (a los más mayores, los de 32 semanas, aún les faltaban 8 semanas para ser considerados a término cuando empezaron), les hicieron ecografías craneales para observar las posibles diferencias. Vieron que los bebés que habían estado escuchando los sonidos maternos tenían una corteza auditiva, que es la parte del cerebro que se encarga de la audición y de procesar el lenguaje, mayor que los que recibieron una atención normal. Con ello demostraron la plasticidad de esa zona concreta del cerebro "antes de nacer", o mejor dicho, antes de que el cerebro alcance la madurez de un bebé a término.

Concluyeron que el cerebro en formación de los fetos se ayuda de los sonidos que provienen del interior del cuerpo de la madre y del exterior para ir desarrollándose y preparándose para, una vez el bebé nace, seguir desarrollando la capacidad de entender la entonación con que hablan sus padres y, poco a poco, el mensaje que les quieren hacer llegar. En el caso de los bebés que reciben menos estímulos durante el embarazo el desarrollo dependerá más de lo que suceda al nacer, cuando, en caso de recibir también menos estímulos, hablará probablemente más tarde.

¿Y qué hay de los prematuros?
Obviamente, dado que el estudio se realizó con prematuros, las conclusiones también sirven para ellos. No solo el método madre canguro es muy importante para ellos. Ahora podrá hacerse uso de la voz y los latidos de la madre cuando ni ella ni el padre estén, en vez de dejarles con el sonido ambiental de la unidad de cuidados intensivos, pues como vemos en el estudio el desarrollo es mejor.

También es positivo para los padres
Imaginemos que el estudio no dice eso, sino que concluye que es indiferente hablarle o no hacerlo porque no hay mejoría con la voz de la madre ni los latidos. Seguirá siendo positivo que la madre le hable y que el papá lo haga, si lo siente, porque todo lo que sea comunicación con él, aun cuando aún no ha nacido, es una buena manera de empezar a crear lazos con él.

Si los padres le hablan antes de nacer será mucho más fácil y habitual hablarle una vez ha nacido y entonces sí (también), sus palabras tienen mucha influencia en el bebé, en su desarrollo, en la adquisición del lenguaje y en el vínculo que madre, padre y bebé crean. Y ya se sabe, que cuanto mejor relación haya entre todos, mejor irá siempre todo.

Así que ya sabéis, si no le habláis a la barriga, papás, ya tenéis un motivo para hacerlo. Y si no le habláis, mamás, lo mismo.

Fuente: http://www.bebesymas.com
Leer más: http://www.bebesymas.com/embarazo/por-que-se-recomienda-hablar-con-el-bebe-antes-de-que-haya-nacido 

14/6/15

Importancia de la cooperación en los niños

Hay cosas que nuestros hijos tienen que aprender en su desarrollo, ya que no han nacido con un don innato para ello. Una de estas cosas es la cooperación, la colaboración y el trabajo en equipo con los demás.

Es uno de los aspectos más importantes que descubrirá en su vida, ya que vivimos en sociedad. Es decir, las personas no solemos actuar de forma aislada y, normalmente, a una mayor cooperación hay un mejor rendimiento para todos.

Hay que evitar que los niños se centren en su propio egocentrismo y quieran todo para sí mismos sin pensar en los demás, Pero ¿cómo hacemos esto? No es tan difícil como pudierais pensar, aunque sí requiere paciencia, respeto y  generosidad, virtudes que resultan difíciles de transmitir en la ajetreada vida diaria.

Una de las primeras cosas que deberíamos hacer es no consentirles en exceso para evitar, como hemos comentado, este “centrarse en sí mismos”, lo que puede llevarles a tener una postura más egoísta de la que podríamos desear y perder así nuestro fin, que es que ayude a los otros y aprenda a colaborar de manera libre, sin coacción.

Enseñadles a cooperar en las tareas de la casa desde que es pequeño. Haced que os ayude, por ejemplo, a poner la mesa, a hacer la cama, a sacar al perro…

En la línea de este último apartado también es bueno enseñarles a ayudar al resto de las familia, a percatarse de qué necesidades pueden tener los otros miembros y ver si pueden ayudarles, crear una visión de equipo familiar. Por ejemplo, que el hermano mayor ayude al pequeño con los deberes. También podemos enseñarles a colaborar en la organización de un cumpleaños o una fiesta para otro. Es muy bueno que desarrollen esta visión altruista y desinteresada de hacer las cosas. Que el fin mismo sea ayudar al prójimo.

Igualmente, es bueno enseñarles a pedir ayuda cuando lo necesiten. Decidles que es bueno ayudar a los demás y que lo que hoy aprendemos de otra persona, quizás algún día nos toque enseñarlo a nosotros. Transmitidle que las personas estamos hechas para colaborar unas con otras.

Actividades como el deporte en equipo, las manualidades en grupo y los juegos por turnos también pueden ayudar mucho en el desarrollo de esta competencia. Y, por supuesto, como para casi todo, leer cuentos y ver vídeos sobre la cooperación puede ser una herramienta muy eficaz. Os proponemos “Trompi el Elefante“, “The stone soup” o “Finding Coquito“.

Lo más importante: sed su ejemplo

Autor: El rincón psicoeducativo
Fuente: http://espectacularkids.com
Leer más: http://espectacularkids.com/blog/es/importancia-de-la-cooperacion-en-los-ninos-2/ 

13/6/15

Nombres de origen árabe para el bebé


¿Tradición o innovación? ¿Significado o sonoridad? A la hora de escoger un nombre para el bebé, cada familia tendrá sus prioridades. Tal vez lo que busquéis son nombres de origen árabe para el bebé, y de ello os hablamos hoy, con un listado de casi cien nombres árabes de niño y de niña, con su significado.

Lo cierto es que la tradición árabe en España es extensa y eso se aprecia en el amplio vocabulario de etimología árabe. Pero, ¿qué antropónimos o nombres de persona son de origen árabe y cómo se transcriben al castellano? Veremos que hay algunos más conocidos y otros que nos suenan poco, pero la mayoría muy sugerentes y con un precioso significado o con una sonoridad especial.

Nombres árabes para el bebé (niño)
Abdel: justo, adorador.
Adib: educado, culto.
Adil: justo.
Ahmad / Ahmed: el más fervoroso adorador.
Akram: muy generoso.
Amin: fiel.
Anás: amigo, cercano.
Antara: heroico.
Assim: que garantiza y protege, que puede ser abordado por la adversidad y el mal.
Azahar: luminoso.
Bahir: deslumbrante, inteligente.
Bilal: que satisfice la sed.
Dalil / Dalal: hombre agradable.
Farid: único, incomparable, sin igual.
Habib: querido.
Hafid: que preserva, que protege.
Haid: que regresa a dios.
Haidar: león.
Hakim: sabio.
Halim: apacible, gentil, paciente.
Hamza: león.
Hasan: bueno.
Ibrahim: Abraham (padre del pueblo o padre de las multitudes).
Jalal: gloria, grandeza.
Jalil: grande, que venera.
Jamal: belleza.
Jamil: bonito.
Kamal: belleza, perfección.
Karim: generoso, noble.
Khalil: buen amigo.
Madani: civilizado, urbano, moderno.
Malek: quien tiene en sus manos.
Malih: que tiene un rostro hermoso.
Moad: bajo la protección de dios.
Nader / Nadir: raro y excepcional.
Nadim: amistoso, entretenido.
Naim: confort, tranquilidad; uno de los jardines del Paraíso; dulce, delicioso.
Nasra: victoria.
Nassim: ligera brisa, céfiro.
Omar: padre del Profeta; destinado a una larga y fructífera prosperidad.
Rayan: favorecido por dios.
Reda: satisfacción.
Samir: alguien con quien pasar la noche con una conversación agradable, compañero.
Talal: agradable, admirable; lluvia.
Walid: recién nacido.
Yassir: próspero, tolerante.
Yusuf: José.
Zaid: abundancia.

Nombres árabes para niña
Abir: fragancia.
Abla: perfectamente formada.
Adila: igual, justa.
Amal: esperanzas, aspiraciones.
Amira / Emira: princesa, soberana.
Azahara: luminosa, persona bella como una flor.
Badra: luna llena.
Basima: sonriente.
Dalila: guía de prueba.
Dounia: aquí abajo, mundo.
Farah: alegría, jovialidad.
Fariha: alta, bonita, jovialidad.
Fátima: niña destetada.
Habiba: querida, amada.
Halima: apacible, gentil, paciente.
Hamida. elogiable, loable.
Hanane: misericordia.
Houda: dirección derecha.
Ikram: honor, hospitalidad, generosidad.
Jalila / Jelila: majestuosa, que tiene un alto rango.
Janna / Jenna: paraíso, jardín paradisiaco.
Kalila: buena amiga.
Karima: de valor incalculable.
Latifa: gentil, amable.
Maissa: graciosa.
Malak: ángel.
Malika: reina.
Marjane: coral.
Nabila: noble, inteligente.
Nadra: paquete de oro o plata.
Naouar: flor.
Nayla: la de ojos grandes.
Olaya: cerca de dios.
Rada: hermosa y virtuosa.
Radia / Radiya: satisfecha.
Rania: intensidad.
Sabira: paciente.
Salima. salva del mal.
Salma: paz.
Samira: la que cuenta historias en las noches.
Soraya: estrella, constelación, princesa (persa).
Yamina: mano derecha, feliz, afortunada.
Yasamina / Yasmina / Yasmine: jazmín.
Yassira: próspera, tolerante.
Zaida / Zahida: la que crece.
Zaira / Zahira: de brillo y colores encantadores, nacida entre las estrellas, brillante, luminosa.
Zara / Zahra: flor, estrella, alba brillante.
Zoraida: mujer cautivadora, graciosa.

Esperamos que entre este listado de nombres de origen árabe para el bebé esté aquel que os guste y nos contéis si conocéis otros apelativos de esta procedencia o cuál os suena mejor para vuestros hijos.

Fuente: http://www.bebesymas.com
Leer más: http://www.bebesymas.com/recien-nacido/nombres-de-origen-arabe-para-el-bebe 

12/6/15

Haz jardinería con tus hijos: todo son beneficios


Una de las actividades que más disfruto con mis tres hijas en esta época del año es la jardinería. Lo admito. Últimamente no tengo tanta paciencia como antes para hacer manualidades o cocinar con ellas, sólo algo rapidito, pero podemos pasarnos tardes enteras haciendo jardinería juntas.

Hacer jardinería con los hijos es un plan de lo más entretenido, ideal para la primavera, en el que todo son beneficios. Estamos al aire libre, entramos en contacto con la tierra y fomentamos el valor de la responsabilidad, entre otras tantas ventajas.

Plantar un huerto es una estupenda idea para hacer con los niños esta primavera. Da igual si tenéis un espacio reducido, hoy en día hay muchas opciones para hacer un pequeño huerto en macetas. Para ellos es una experiencia fantástica ver cómo las semillas que ellos han plantado se convierten en alimentos que luego pueden comer. Además, les ayuda a desarrollar la paciencia y contribuye a mejorar su relación con los alimentos: ver de donde salen, manipularlos, luego prepararlos y comerlos.

Cuidar un jardín requiere constancia, al hacerlo juntos fomenta el trabajo en equipo y es, sin duda, una actividad enriquecedora para los más pequeños. No consiste en cargarlos con trabajos duros, sino empezar con los cuidados más básicos como enseñarles a regar las plantas, quitar hojas secas y plantar unas semillas.

Es importante que os informéis antes vosotros de cuáles son las plantas y las semillas más adecuadas para vuestro huerto o jardín, para que después no haya decepciones. Una buena opción es comprar los plantines ya germinados, pero claro, se pierde la gracias de ver crecer las semillas que hemos plantado.

De cualquier forma, sea lo que sea que elijáis para hacer jardinería con vuestros hijos, aunque sólo tengáis dos flores que cuidar, es una experiencia muy bonita para compartir con los niños. Ellos comenzarán a tener algunas nociones básicas sobre jardinería a la vez que se fortalece el vínculo afectivo con vosotros y con los hermanos, si también participan.

Fuente: http://www.bebesymas.com
Leer más: http://www.bebesymas.com/consejos/haz-jardineria-con-tus-hijos-todo-son-beneficios 

11/6/15

Usar tacones en el embarazo, ¿sí o no?

El que una mujer lleve tacones es una de las cosas que un servidor ve más inexplicable. Son incómodos, se camina mal con ellos y suelen provocar molestias de diversa índole tanto en los pies como en las piernas y en la espalda. No le veo el qué, de verdad, pero como todos he normalizado su uso y aunque me parece ilógico, veo normal el que una mujer use zapatos de tacón.

Todos los vemos normales hasta que vemos que la mujer está embarazada. Entonces parece que la imagen choca y es habitual oír las críticas al respecto: "mírala, embarazada y con tacones", "menuda inconsciente", "no debería, no se pueden usar durante el embarazo". ¿Cuánta razón tienen, mucha o poca? O lo que es lo mismo: usar tacones en el embarazo, ¿sí o no?

Sí, claro que pueden usar tacones durante el embarazo
Pregunta respondida: las mujeres sí pueden usar tacones en el embarazo, o sea que eso de que "durante el embarazo no se puede" no es correcto. Otra cosa es que sea lo más recomendable, que no lo es ni para una embarazada ni para una mujer que no lo está. Pero centrándonos en las embarazadas, vamos a ver por qué es mejor no utilizarlos:

Mayor peligro de caídas y torceduras: disminuir la base sobre la que sustentas tu peso es aumentar el riesgo de caída. Si además estás en una época en que el peso aumenta, la barriga también y las piernas pueden llegar a rotar un poco hacia afuera por el volumen del útero, el modo de caminar cambia y puede no ser buena idea seguir con los tacones. 

Además, la barriga añade peso en la parte delantera del cuerpo y la espalda tiene que hacer contrapeso echando hacia atrás. Vamos, que no es lo mismo ir con tacones sin barriga que ir con barriga y como el cambio es relativamente rápido, el riesgo de hacerte daño con tacones es evidente. Vale más la pena utilizar un zapato más bien plano o con poco tacón y que sea cómodo.

Provocan dolor de espalda: acabo de explicar que el peso abdominal aumenta considerablemente y que, en consecuencia, se compensa echando la espalda hacia atrás. Si añadimos unos tacones modificamos de nuevo el centro de gravedad hacia adelante, siendo necesaria una mayor compensación por parte de la mujer, echando el cuerpo todavía más atrás para mantenerse de pie. Esto puede provocar dolores de espalda que quizás no tenía o agravar los que quizás ya tiene (por el embarazo, por usar siempre tacones, por hacer poco ejercicio, por estar muy estresada, por...).

Molestias en caso de hinchazón: durante el embarazo algunas mujeres sufren de hinchazón en tobillos y pies, el llamado edema. No les pasa a todas, pero es molesto y el cuadro puede ser peor si encima te pones unos zapatos de tacón, que suelen ser relativamente apretados e incómodos.

¡Pero si muchas mujeres los usan!
Según tengo entendido (creo que lo leí en una revista de embarazadas) una de cada tres mujeres embarazadas utilizan tacón alto. ¿Es esto argumento suficiente para defender el uso de los tacones en el embarazo? Obviamente no. Como dicen las madres: "Y si se tiran de un puente, ¿tú también te tirarás?". Ni siquiera cuando todas las mujeres embarazadas caminaran con tacones altos sería algo mínimamente recomendable. Lo veríamos normal por ser algo habitual, pero seguiría siendo mejor llevar un calzado más plano, de igual modo que las mujeres no embarazadas también irían mucho mejor con un calzado más plano.

Ahora bien, si una mujer quiere utilizarlos, si no le duele la espalda, si va cómoda con ellos y se siente estable y no nota que tenga más riesgo de caer con ellos, pues adelante.

Fuente: http://www.bebesymas.com
Leer más: http://www.bebesymas.com/embarazo/usar-tacones-en-el-embarazo-si-o-no 

10/6/15

Cómo enseñar a los niños a ser agradecidos

¿Cuántas veces hemos escuchado por la calle a un papá o a una mamá preguntarle a su hijo, cuando le dan algo: “qué se dice” o decirle “da las gracias a ese señor”? Son expresiones que están bien dichas y que tienen una importante función en el desarrollo educativo de los pequeños, pero que muchas veces pueden quedar vacías si el pequeño no entiende la razón por la que hay dar las gracias. 

Tiene que entender que no es una obligación, que dar las gracias es un acto que debe salir del corazón; tiene que entender que el poder de un “gracias” puede ser enorme tanto para quien lo da como para quien lo recibe. Por eso en este artículo os damos unos consejos para enseñar a vuestros niños a dar las gracias desde su interior.

Una de las primeras cosas que debemos saber y quizás la más importante en este tema es que somos el ejemplo de nuestros hijos. Si ellos ven que damos las gracias a alguien cuando nos abre la puerta o al panadero cuando nos vende el pan, inconscientemente irán aprendiendo esquemas mentales de buena educación: somos sus referentes en la vida, sobre todo en los primeros años, y todo lo que ven es lo que harán en un futuro. Recordad nuestro artículo sobre el contagio emocional de padres a hijos.

Es importante también que tengamos en cuenta que no es lo mismo enseñar a dar las gracias a un niño de dos años que a un adolescente:

-A un niño de 2 a 3 años hay que hablarle de cosas tangibles, medibles, de cosas que puedan entender. Aún es muy pequeño para profundizar en aspectos más internos: hay que enseñarle a dar las gracias si reciben algo, sobre todo si reciben gestos afectivos: un beso, un abrazo, la lectura de un cuento… Recordad darle las gracias vosotros también cuando recibáis una muestra de cariño por su parte.

-A los 3, 4 años los niños van alcanzando una mayor comprensión de sus acciones. A esta edad cobra especial importancia la dinámica familiar: que haya una coherencia entre lo que se enseña y lo que se ve en casa. Ya podemos explicarle el significado de decir “por favor” y las situaciones en las que dar las gracias. Por ejemplo: “¿puedes ayudar a papá a poner la mesa, por favor?”, o “gracias, cariño, por la comida que nos has preparado hoy”. Al salir a la calle, id enseñándoles la muletilla en ocasiones cotidianas como, por ejemplo, cuando una persona nos cede el paso.

-De los 4 a los 7 años ya han desarrollado un pensamiento más maduro y pueden reflexionar en mayor medida sobre el sentido de la gratitud. Es importante, a esta edad, hacerles reflexionar sobre la suerte que tienen, sobre lo agradecidos que deben estar por tener, por ejemplo, ojos para ver, por despertar cada mañana, por tener comida en el plato, por tener una familia cuyos miembros se cuidan mutuamente… Un ejercicio que podemos hacer con ellos es hacerles reflexionar, a la hora de irse a dormir, sobre 3 cosas positivas que le hayan pasado en el día. También podemos decirles 3 cosas positivas que nos hayan pasado a nosotros. Así, además de estar agradecidos por lo bueno que les pasa, desarrollarán un pensamiento positivo. Podéis usar con ellos nuestra guía educativa de El Pajarito, que trata el tema de la valoración de lo que se tiene.

-A partir de los 7 años y a medida que se van haciendo mayores, podemos hacerles reflexionar sobre cosas más profundas que agradecer: por ejemplo, el hecho de poder ir al colegio cuando otros muchos niños no pueden. También podéis hacerles ver lo agradecidos que estamos nosotros por tener un trabajo (aunque no sea el trabajo de nuestra vida), etc.

La idea fundamental es que vayamos más allá de lo material, que aprendan a valorar las pequeñas cosas de su día a día y que sean agradecidos consigo mismos y con los demás.

Consigo mismos por las cosas que son capaces de hacer (por esto es importante que vosotros, como papás y mamás, reforcéis sus logros y éxitos, pues ello aumentará su autoestima y su autoconcepto). Enseñadles a esforzarse para conseguir las cosas, las valorarán y las agradecerán más. Mostradles cómo se ahorra para que consigan lo que quieren. Si un juguete se rompe, no compréis otro al instante: ayudadles a buscar una solución o un posible arreglo. Y sobre todo, enseñadles a fijarse en sí mismos, hacedles ver que cada persona es única y que no hay que compararse con lo que tiene el otro.

Con los demás. Mostradles lo importante y lo bonito que es entregar sin esperar nada a cambio, cómo la felicidad del otro es suficiente agradecimiento. En el caso de hacer regalos, incitadles a que los hagan a mano y que no sean comprados (Natalia, del blog Las historietas de mamá, tiene un tablero en Pinterest con montones de manualidades muy chulas). 

Enseñadles que no existen fechas ni momentos para ser agradecidos, que cualquier día es bonito para hacer algo por una persona a la que queremos.

Autor: El rincón psicoeducativo
Fuente: http://espectacularkids.com
Leer más:  http://espectacularkids.com/blog/es/como-ensenar-a-los-ninos-a-ser-agradecidos/

9/6/15

Logran hackear las cámaras IP de bebé para luego colgar los vídeos en internet

De verdad que cada día me sorprendo más con lo enferma que puede llegar a estar la gente. ¿Quién puede tener interés en ver a un bebé dormir o a una madre o un padre cuidándole? No lo sé, pero ya veis, hay gente interesada en ello porque se han hallado casos de padres y bebés víctimas del creepware, término con el que se denomina al acto de hackear una cámara web para ver lo que capta.

Lo peor del asunto es que, según se comenta, no es algo demasiado difícil ni caro de hacer, pues el programa para lograrlo cuesta tan solo 35€. El "espía" en cuestión lo compra, lo descarga y aplicando la configuración correspondiente puede llegar a captar la señal de la cámara de bebé y luego colgar los vídeos grabados o incluso ofrecer el visionado en directo.

¿De verdad hay gente que hace eso?
Así es. Hay gente para todo, desgraciadamente, y se calcula que en EE.UU. son ya más de 700.000 personas las víctimas de esta práctica. Vamos, que si tienes una webcam y no la usas, no estaría de más taparla.

En lo que respecta a los bebés, una mujer, madre, residente en Rochester, Minnesota, dio la voz de alarma acerca de ello cuando se dio cuenta de que estaba siendo espiada. Al parecer, estaban en la cama cuando oyeron una música que llegaba desde donde estaba el bebé y, al llegar a la habitación, la melodía se detuvo.

Todo ello la puso en alarma y con ayuda lograron rastrear la IP original hasta llegar a Amsterdam, donde una página web muestra fotos y vídeos de gente de todo el mundo (cámaras de personas de 15 países), y no solo de bebés, sino de gente que tiene sus cámaras en la cocina, en habitaciones, etc.

Pero, ¿no se supone que las cámaras son seguras?
Muchas de las cámaras de bebé transmiten los datos de la cámara al monitor por circuito cerrado. Estas cámaras no son tan peligrosas porque la señal es local. Otras, en cambio, funcionan conectadas a la red (las cámaras IP) para poder ser vistas desde cualquier sitio con internet y en estos casos parece que el riesgo de que la señal llegue a cualquier parte es mayor, porque como hemos visto se puede acceder a ellas con la herramienta adecuada.

Llamadme paranoico, pero voy a tapar mi webcam en cuanto pueda. Con respecto a lo de los bebés, como nunca he utilizado una cámara para mis hijos, pues siempre han dormido con nosotros, incluso las siestas, que las han hecho en nuestros brazos o hemos estado cerca, no estoy especialmente preocupado.

Fuente: http://www.bebesymas.com
Leer más: http://www.bebesymas.com/habitacion-infantil/logran-hackear-las-camaras-de-bebe-para-luego-colgar-los-videos-en-internet